
Los días-moneda destruidos ajustados por entidad miden el BTC transferido diariamente entre entidades identificadas multiplicado por la antigüedad atribuida a esas monedas, en BTC-días. Se filtran las transferencias dentro de una misma entidad, de modo que las reorganizaciones internas reconocidas no cuentan como nuevo gasto económico ni reinician la antigüedad como en la contabilidad de salidas sin ajustar.
Una lectura alta indica que se ha movido una cantidad sustancial de antigüedad acumulada entre entidades, por monedas más antiguas, una mayor cantidad de BTC o ambas. La serie alcanzó unos 259.9 millones de BTC-días el 29 de julio de 2019, frente a una mediana histórica cercana a 6.9 millones, lo que ilustra su sensibilidad a la actividad concentrada de monedas antiguas.
Las etiquetas de entidades se infieren y pueden cambiar, y un movimiento entre entidades distintas tampoco tiene por qué ser una venta de mercado. Los valores ajustados no tienen garantizado quedar por debajo de los CDD sin ajustar, porque conservar la antigüedad durante transferencias internas puede aumentar la que se contabiliza después en una transferencia externa.
Sí. Las transferencias internas reinician la antigüedad en la contabilidad de salidas sin ajustar, pero pueden conservarla en la contabilidad por entidad. Cuando esas monedas salen después de la entidad, la antigüedad ajustada puede ser mayor, por lo que filtrar movimientos internos no implica una lectura menor cada día.
Demuestra que se movió una gran cantidad de antigüedad según el modelo de entidades. Los cambios de custodia y otras transferencias entre participantes distintos también pueden generar lecturas altas sin una venta en un exchange.
Los CDD suman la cantidad de BTC multiplicada por la antigüedad y se miden en BTC-días. El ASOL promedia la vida en días de las salidas gastadas aptas, ponderando por número de salidas en vez de por cantidad de BTC.