
La dificultad de minería refleja cuán difícil es encontrar un bloque válido de Bitcoin. Es el objetivo de dificultad 1 dividido entre el objetivo actual del bloque, un ratio adimensional; T representa un billón (10¹²).
Un ajuste al alza significa que se necesita más trabajo esperado por bloque, generalmente tras una producción más rápida; un ajuste a la baja reduce ese trabajo tras una producción más lenta. En esta serie, la lectura cayó de unos 25,05T el 13 de mayo de 2021 a 13,67T el 17 de julio de 2021. Los niveles más altos describen mayor competencia minera, no una valoración más alta de BTC.
La dificultad responde al periodo de ajuste anterior y, por tanto, sigue con retraso los cambios en la potencia de hash activa. No mide hashes por segundo ni determina el costo eléctrico, la eficiencia de las máquinas o los ingresos de un minero. El gráfico usa una escala logarítmica porque los valores abarcan muchos órdenes de magnitud; el precio y la rentabilidad necesitan contexto aparte.
T representa un billón (10¹²), por lo que 140T significa una dificultad del protocolo de 140 billones respecto al nivel de referencia de 1. La dificultad es adimensional; T es un sufijo de visualización, no una medida de hashes por segundo.
El protocolo ajusta la dificultad cada 2.016 bloques, aproximadamente cada dos semanas al ritmo objetivo de un bloque cada diez minutos. Una producción más rápida lleva a una dificultad mayor en el siguiente ajuste; una más lenta, a una menor.
La dificultad es un parámetro adimensional del protocolo que determina cuán difícil es encontrar un bloque válido. La tasa de hash estima el trabajo que realizan los mineros por segundo, en H/s, y puede cambiar antes del siguiente ajuste de dificultad.